Un conejo o roedor sin estrés es aquel que vive en un entorno tranquilo, enriquecido y adaptado a sus necesidades naturales de exploración, refugio y socialización. Cuando estos pequeños animales se sienten seguros, mantienen una conducta equilibrada, se alimentan mejor y muestran una mayor curiosidad por su entorno. Reducir factores estresantes, como ruidos intensos, manipulación excesiva o falta de escondites, es esencial para promover su bienestar, prevenir comportamientos nerviosos y favorecer una convivencia más armoniosa en el hogar.